
En los bajos de Salt, el humo casi siempre cruza un bloque de viviendas antes de salir por la cubierta. Ese recorrido vertical obliga a revisar cada paso de forjado, donde el conducto se aprieta contra el suelo de la comunidad. Trabajamos con registros nuevos si no había ninguno, abriendo el tubo para raspar la grasa pegada desde la lama hasta el sombrerete. No basta con limpiar la campana; el trayecto entero acumula residuos que tapan el paso.
Gestionar esa travesía requiere hablar con la vecindad para acceder a los rellanos y patios interiores. Al terminar, medimos el aire que sale con un anemómetro para comprobar que la extracción funciona bien. Si tu cocina está en depresión porque falta aporte de aire, te lo decimos claro. Puedes ver cómo trabajamos estos casos en nuestra sección de servicios o consultar el alcance en las zonas cubiertas.
Por dónde sube el conducto de extracción en un bloque de los setenta
En los bajos de Salt, el humo sale por una campana instalada sobre la zona caliente. El aire cargado viaja en horizontal unos metros hasta cruzar la línea de cocción y gira hacia un patio de luces o se mete en un pasatubos interior para subir verticalmente tres o cuatro plantas hasta el sombrerete de cubierta. Es habitual que el nuevo propietario no conozca este recorrido exacto, ya que la instalación es anterior a su llegada y muchas veces está oculta tras falsos techos. Por eso, la visita previa incluye localizar físicamente el trazado antes de presupuestar nada.
No siempre sube por el interior. En edificios con fachada libre, la bajante puede ir pegada al muro trasero del local, aprovechando huecos existentes o creando salidas nuevas a patios de manzana. Cada giro y cada tramo vertical suma resistencia al flujo. Conocer si el conducto tiene dos o cuatro codos cambia el trabajo necesario para acceder a todas las superficies grasientas. Si tu cocina da al Passeig dels Països Catalans o a la Rambla de la Massana, las limitaciones espaciales son similares: mucho recorrido en poco espacio disponible para mantener la presión adecuada.
Registros en el vertical: abrirlos donde no existe ninguno
En muchos locales de los años sesenta y setenta, sobre todo en los bajos del Passeig dels Països Catalans o la Rambla de la Massana, el conducto se montó sin ningún registro. Solo tienes acceso por los extremos: arriba en cubierta y abajo en la campana. El tramo intermedio, esos metros que suben por el patio de luces con dos o tres codos, quedan intocables. La grasa acumulada ahí no sale sola ni con agua a presión desde fuera.
Cuando nos toca limpiar uno así, practicamos bocas nuevas directamente sobre la chapa. Las ponemos en cada giro y cada pocos metros del vertical, cerrándolas después con una tapa estanca para que no fugue aire ni salga humo. Dejamos esas tapas señalizadas para futuras intervenciones. Así el circuito pasa a ser registrable: se puede meter mano al raspar mecánicamente sin tener que desmontar todo el plenum o la turbina. Se gana tiempo y precisión en zonas donde la cocina tiene ocho o diez metros cuadrados y la freidora está a pleno rendimiento.
Olor y humo en los pisos de arriba: qué se revisa en el paso de forjado
En Salt, donde muchos bares y pizzerías ocupan bajos de bloques de los sesenta, el olor que sube suele tener un origen físico concreto: juntas abiertas en el paso del forjado. Revisamos con lupa cómo sella la tapa de registro y miramos la orientación del sombrerete de cubierta. Si la descarga queda muy baja respecto a las ventanas superiores, el humo entra directamente en los pisos. No es magia negra; es geometría y falta de mantenimiento. En la inspección documentamos cada punto con fotos para que veas qué falla antes de tocar nada.
A veces basta con recuperar velocidad de salida. Al limpiar todo el circuito, desde la lama del filtro hasta el rodete de la turbina, el aire gana fuerza y una parte del olor desaparece sola al subir rápido por el conducto. Pero si el sellado está mal, ninguna limpieza lo arregla. Por eso dejamos constancia escrita en el informe final. Si tienes dudas sobre tu instalación, te contamos qué se puede hacer en nuestros servicios específicos para cocinas pequeñas con freidora a pleno rendimiento.
Trabajar sobre un patio interior sin montar andamio
El furgón aparca en la calle y subimos mangueras y material hasta la cubierta. En Salt, los bloques de los años sesenta tienen alturas medias, lo que permite resolver casi todos los tramos verticales accediendo por los registros del conducto sin montar andamio ni estructura auxiliar. Trabajamos el vertical desde arriba y desde el local a la vez, recogiendo los residuos en ambos extremos para que no caigan al patio interior.
Antes de empezar, protegemos el patio de luces y las ventanas cercanas con plásticos o lonas. El agua de lavado se recoge mediante cubetos y bombas pequeñas, asegurando que sale del edificio como residuo controlado y no moja las fachadas vecinas. Si tu cocina da a un patio estrecho, esta logística evita molestias a los vecinos mientras limpiamos campanas, plenums y turbinas. Consulta más detalles sobre cómo actuamos en nuestros servicios específicos para hostelería densa.
El sombrerete de cubierta y la altura de la boca de descarga
Una vez arriba, se quita el sombrerete de cubierta. Ese capuchón final acumula grasa y polvo que pesan más de lo que parece. Al desmontarlo, la limpieza incluye tanto su interior como la última sección del tubo vertical, donde el flujo suele frenarse por el propio peso de los residuos. También revisamos si la malla o rejilla antipájaros está tapada; una obstrucción aquí impide que el aire salga bien, aunque la turbina funcione al máximo. Verás el estado real en las fotos del informe que entregamos al terminar.
Cambiar la posición o altura de esta boca no es un detalle menor. En un municipio denso como Salt, mover una salida de humos requiere cumplir las condiciones específicas que fija el Ayuntamiento para mantener la licencia de actividad. Por eso, cualquier intervención estructural debe alinearse con la normativa local antes de tocar nada. Si quieres revisar cómo trabajamos los circuitos completos desde la lama hasta la salida, visita nuestra sección de servicios. Para dudas sobre permisos o alcance, contacta vía correo.
Avisar a la comunidad antes de tocar un conducto compartido
Cuando el conducto de extracción sube por un patio de luces o la fachada, atravesando zonas comunes del edificio, la logística cambia. Antes de empezar, avisamos a la comunidad o al administrador con antelación para acordar una franja horaria que no moleste a los vecinos. Necesitamos acceso libre a la cubierta para limpiar el sombrerete y entrada a los rellanos donde se sitúan los registros del tramo comunitario. En edificios antiguos de Salt, como los bloques de los sesenta alrededor del Passeig dels Països Catalans, esta coordinación evita incidencias durante el desengrase mecánico.
El informe fotográfico que entregamos sirve también como prueba ante el propietario del inmueble. Mostramos el estado real del interior antes y después de raspar la grasa acumulada, dejando claro qué parte es responsabilidad comunitaria y cuál es propia del local. Esto ayuda a cerrar el asunto con los vecinos sin malentendidos sobre el origen de manchas o humos residuales.
Para ver cómo organizamos cada intervención según el tipo de cocina, visita /quienes-somos/. Si necesitas fijar día y horario para coordinar con tu comunidad, escríbenos en /contacto/.